
(2000)
Balanza de joyero, fragmentos de escultura, plumas, balas, papel maché;
70 x 44 cm.
Montado sobre una balanza de joyero, este móvil sostiene los brazos de un Cristo colonial. En lugar de rostro, un espejo enfrenta al espectador con su propia imagen, proponiéndole una reflexión sobre el juicio, el equilibrio y la noción misma de justicia.